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Perros bien alimentados: mascotas felices y saludables

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Perros bien alimentados: mascotas felices y saludables

Escrito por Dra. Jesmir Varona Socias

Doctora en Medicina Veterinaria y Periodista

Perros bien alimentados: mascotas felices y saludables

Los abuelos dicen que cuando la barriga está alimentada el corazón se pone contento, apelando a esa máxima recuerdo una perrita de raza Poodle que tuve cuando aún estudiaba en la universidad. Se llamaba Baby, siempre a la hora de comer, con la familia reunida en la mesa, ella comenzaba a bailar alrededor nuestro, mientras esperaba
su ración.

Baby era blanca, de pelo rizo, con las orejitas color champaña y muy cariñosa, ella y su hija Ruth fueron muy queridas en casa y aún las recordamos con añoranzas. Optamos por servirle antes de comer nosotros y así evitar la coreografía, pero seguía bailando y dejaba claro que quería de la misma comida nuestra y no la suya.

Soluciones

Ante su insistencia acordamos prepararle en casa un alimento húmedo, que simulara un guiso de las diferentes carnes, como el que preparábamos para la familia humana. Los alimentos húmedos para perros proporcionan a la mascota una cantidad significativa de líquido, en una forma que recuerda mucho a nuestra comida a los ojos del perro. Tanto en olor como en apariencia y textura.

Aunque los alimentos húmedos son más caros y perecederos que los secos, son apetecibles y satisfacen el paladar de nuestra mascota. De las dos formas de comida para perros conversaremos en el artículo que hoy te propongo.

Alimentos húmedos

El mundo de la comida húmeda para perros es muy diverso y satisface todo tipo de necesidades. Puede ser que busques un alimento específico para un estómago sensible, para un cachorro o un manjar dietético para un amigo pasado de peso. Allí lo puedes encontrar, pero observemos qué características hacen de un alimento húmedo una
buena propuesta.

El primer ingrediente siempre debe ser proteína animal. Cuando leemos una etiqueta en el paquete, debemos centrar nuestra atención en los primeros 5 elementos de los ingredientes, para asegurarnos que la fuente de proteína sea la correcta.

Luego debemos estar seguros de que el animal indicado es bueno para nuestro perro. Prestemos atención si tiene intolerancias, por ejemplo si nuestro perro es intolerante al pollo, comprobemos que en nuestra comida fresca no hay proteínas de pollo ni trazas de este.

En algunos alimentos húmedos, la proteína principal puede ser distinta del pollo, pero el caldo utilizado para la porción líquida a menudo puede contenerlo, por tanto atentos a la etiqueta. La fórmula debe certificar los porcentajes de: proteína, grasa, fibra y humedad, de la porción dentro del paquete. Si es posible, hacemos una comparación visual y elegimos el producto con el mayor recuento de proteínas.

Con la presencia de verduras y cereales es recomendable, pues los vegetales son fuentes valiosas de vitaminas y minerales, mientras que los cereales, dan energía y también proporcionan aminoácidos esenciales, que se añaden a los que se encuentran naturalmente en las proteínas animales.

Y otro consejo importante, trata de darle alimentos sin ingredientes artificiales: nunca debemos dar una comida llena de productos químicos potencialmente dañinos, que a menudo se usan para aumentar el sabor, pero son perjudiciales para la salud digestiva.

Algo más a considerar es el contenido de sal. Igualmente que para las proteínas, la sal también es un aspecto crítico porque muchos productores tratan de aumentar la palatabilidad de los alimentos haciéndolos más salados, especialmente para la gelatina o los líquidos «espesos». Cuando leemos la etiqueta, miramos la parte inferior y comprobamos cuántos gramos de sal hay en cada porción, siempre elegiremos la que está más pobre, de este modo evitaremos intoxicaciones y sustos.

Sobre el alimento seco

Ya hemos visto que los alimentos húmedos y los secos son dos cosas diferentes. La comida seca es más completa nutricionalmente porque contiene todos los elementos esenciales en una pequeña porción y se calibra fácilmente; son las llamadas croquetas para perros.

Por el contrario, la comida húmeda tiene menos proteínas concentradas en una porción y el alto caldo de la comida dispersa los valores nutricionales. Sin embargo, es más apetecible y muy apreciado por el perro.

En el mercado existen alimentos húmedos de altísima calidad, si no podemos administrar croquetas, podremos identificar un alimento blando capaz de seguir el ritmo de los alimentos secos a partir del perfil nutricional. Los defensores del pienso afirman que las croquetas encapsulan un perfecto equilibrio de nutrientes y que con una dosis calibrada al peso de nuestro animal, la ración es un concentrado ideal para una comida completa y equilibrada.

Sobre todo porque la ausencia de líquidos marca la diferencia: en 100 gramos de alimento seco solo hay un 10% de humedad y esto significa que el 90% restante son proteínas, grasas e hidratos de carbono, los elementos importantes a asimilar.

Algo más sobre alimentos semisólidos o húmedos

Si bien analizamos su diferencias con los sólidos o secos, ciertamente no podemos decir que la comida húmeda no sea buena para los perros, todo lo contrario. Estos alimentos son muy útiles en la dieta, porque proporcionan una excelente fuente de líquidos y en caso de perros debilitados, enfermos o recuperándose de una cirugía, lesión o
un período de enfermedad; son ideales.

Sin mencionar que la textura suave es perfecta para perros mayores, porque son más apetecibles que las croquetas y además cansan menos al masticarlas, consideremos que muchos perros de este grupo de edad presentan dificultades dentales, algunos incluso pueden no tenerlos, por tanto ingerir alimentos sólidos o duros, no es posible.

Depende del gusto del comensal

Como les decía al comienzo, muchos de nuestros mimados peludos prefieren alimentos húmedos, ya sean de empresas productoras o caseros, porque les parece que comen lo mismo que sus dueños, desde mi experiencia te recomiendo alternar con ambos tipos de productos.

Mientras trabajas o estas fuera de casa, junto al agua puedes dejar algunas croquetas a tu mascota, así las comerá cuando desee y estará nutrida durante tu ausencia, ya en la noche, cuando puedas servirle tú mismo la cena, preparas la húmeda y todos felices.

Con este sistema se cumplirá la sentencia de mi abuela de “barriga llena corazón contento” y tu amigo de cuatro paticas estará bien alimentado y complacido.

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